«Los investigadores necesitan un marco laboral estable»
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Alberto Ramírez (Andújar, Jaén, 1981) es Ingeniero en Informática por la Universidad de Granada (2004) y Doctor en Informática por la Universidad de Granada (2023). Actualmente es el responsable de la Sección IT de IFMIF-DONES.
– PREGUNTA (P): Su trayectoria profesional siempre ha estado ligado a la Ciencia: Parque de las Ciencias, Genyo, y actualmente, IFMIF-DONES. ¿Casualidad o vocación?
– RESPUESTA (R): Desde que tengo uso de razón recuerdo que siempre he sentido curiosidad por saber cómo funcionan las cosas y desarmar cualquier aparato que caía en mis manos. Yo entonces lo desconocía, pero justamente esa curiosidad por conocer los detalles acerca de cómo funcionan las cosas es la chispa que en la mayoría de los casos despierta una vocación científica.
Tuve la oportunidad de comenzar mi carrera profesional en el Parque de las Ciencias, participando desde mi ámbito de actuación en la puesta en marcha de su de su última y más ambiciosa ampliación. Posteriormente, asumí el reto de poner en marcha y administrar el área de Tecnologías de la Información y la Comunicación en el Centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica (GENYO), un centro de investigación de referencia en su ámbito.
Por todo esto, pienso que esta esta etapa en IFMIF-DONES es una evolución que tiene todo el sentido en mi carrera profesional, en un proyecto ligado al ámbito científico que me plantea un desafío profesional de unas dimensiones muy importantes.
– P: Pocos sectores económicos escapan hoy a conceptos que para usted son el día a día: Big Data, IA, Machine Learning, Bioinformática,… ¿Sin informáticos no hay paraíso profesional?
– R: Siempre he concebido el ámbito de la informática como una disciplina absolutamente transversal. Está claro que los profesionales de las tecnologías de la información tenemos mucho que decir en el ámbito de la Inteligencia Artificial, así como en todas las disciplinas que guardan relación con este campo. Sin embargo, la transversalidad de nuestra profesión nos plantea el desafío de ser capaces de integrarnos en los entornos multidisciplinares en los que se desarrolla nuestra labor porque las técnicas de la IA solo ofrecen buenos resultados en el plano científico si se abordan desde un conocimiento profundo y experto del ámbito al que van a trasladarse.
A mí me gusta pensar que nuestra función es necesaria pero no suficiente, ya que el éxito de nuestra labor depende de ser capaces de trabajar con profesionales ajenos a nuestra área que nos complementen y aporten la perspectiva experta del problema que tratamos de resolver.
– P: Si la energía de fusión es un reto para la Humanidad, ¿cuál es su reto en IFMIF-DONES?
– R: Mi reto en esta apasionante etapa profesional que supone el proyecto IFMIF-DONES es ser capaz, desde mi posición, de hacer que la Sección de IT se alinee con los objetivos estratégicos del proyecto, de forma que sea una herramienta útil para la consecución de sus fines. Este objetivo incluye tareas tales como el despliegue y administración de toda la infraestructura IT, asegurar la disponibilidad y confiabilidad de los sistemas y redes informáticas o la gestión de la ciberseguridad.
– P: ¿Cuáles serán las herramientas de ingeniería informática que más deberán desarrollarse para que IFMIF-DONES supere los desafíos que tiene por delante?
– R: Uno de los principales desafíos, desde el punto de vista informático, tiene que ver con la enorme cantidad de datos que se van a generar una vez que la planta esté en operación. Una vez superados las dificultades tecnológicas relacionadas con la construcción de la infraestructura de IFMIF-DONES, el cuello de botella del flujo de trabajo va a tener mucho que ver con estos datos, que estarán en el orden de los petabytes (1015 bytes). El desafío no está únicamente en su almacenamiento sino en su análisis posterior para la extracción de patrones y conocimiento relevantes haciendo uso de equipos de computación de alto rendimiento y técnicas relacionadas con el Big Data.
Otro de los retos que tenemos por delante desde mi área es el relacionado con la ciberseguridad. La protección de los sistemas y los datos contra la intrusión, robo, manipulación o destrucción de los mismos son solo algunas de las tareas más complejas que tenemos por delante.
– P: Trabajando tanto con científicos durante su trayectoria profesional, ¿qué recomendación daría usted a las administraciones responsables para impulsar la atracción y retención del talento?
– R: Bajo mi punto de vista, la principal carencia de los profesionales de la investigación en nuestro país está relacionada con la estabilidad. Si un investigador tiene que estar continuamente preocupado de obtener financiación para pagar su salario y el de sus colaboradores más cercanos con proyectos de investigación que tienen un horizonte de finalización de unos pocos años vista se hace muy difícil que este esfuerzo lo pueda dedicar a su investigación, además de que esta situación también complica su proyecto de vida personal. Una vez resuelto el asunto de la estabilidad habría que hablar de las condiciones laborales y de los medios que necesita para desarrollar su labor, pero en mi opinión lo que los investigadores necesitan es un marco laboral estable que les permita centrar sus esfuerzos en su actividad científica.
– P: ¿Qué destacaría del heterogéneo y creciente equipo que suma IFMIF-DONES?
– R: Si tuviese que destacar algo de mis compañeros de IFMIF-DONES sería su enorme capacitación técnica, que también va acompañada de valores humanos equiparables. En el ámbito del deporte vemos muy a menudo que los equipos con gran talento individual no siempre son los que mejor funcionan como conjunto. Sin embargo, en IFMIF-DONES hay un equipo de personas muy capacitadas que ha conseguido además encajar muy bien de forma conjunta. Tenemos el reto de seguir manteniendo este equilibrio.